Fomentar la autonomía de los estudiantes en las aulas virtuales es una necesidad

Desarrolla y fomenta la autonomía en tus estudiantes para que así se conviertan en actores principales de su aprendizaje desde la implementación de tecnologías que optimicen los procesos académicos. Más información aquí.

Las cuarentenas estrictas durante la primera etapa de la pandemia fortalecieron distintas herramientas educativas, como el modelo híbrido, donde la presencialidad en los colegios se puede alternar o potenciar con el uso de aulas virtuales para el desarrollo de actividades fuera de la institución académica que complementen el proceso de enseñanza. La implementación de estas es un gran desafío ya que en las aulas virtuales los alumnos deben tener una alta autonomía, principalmente porque los docentes no tienen todo el liderazgo y control que solían tener en un salón de clases, por lo que, atender a la clase se vuelve una responsabilidad propia del estudiante, ellos deben ser los actores principales de su aprendizaje, claramente, apoyados de contenido pedagógico donde puedan interactuar con herramientas que favorezcan o permitan cumplir las metas que se trazan. 

“El aula virtual es un espacio de encuentro que brinda la tecnología para intercambiar recursos entre todos los participantes de un curso, pero la posibilidad de liderazgo del docente allí es mucho más limitada que en un espacio presencial. El docente facilita recursos y propone actividades de aprendizaje, que el estudiante debe aprovechar hasta convertirse en el artífice de su propio aprendizaje”, esta es una definición que da el Grupo de Iniciativas para la Calidad de la Educación Superior sobre Aprendizaje Autónomo en ecosistemas digitales y que resulta bastante acertada. 

Si bien existen retos a superar, sus beneficios también son importantes. Por ejemplo, los alumnos que son autónomos desarrollan la capacidad de elaborar un horario, proponerse metas, objetivos, incorporan una cultura de disciplina y crecen intelectualmente sin la necesidad de una constante supervisión, esto no quiere decir que se les abandone en el proceso de educación, es un deber compartido entre el alumno y el docente, este último  debe plantear estrategias y actividades lo suficientemente interactivas para captar la atención de los aprendices y que ellos se motiven a seguir un paso a paso en la construcción de esa autonomía para que la interioricen y se convierta en una cultura. 

Para desarrollar ese aprendizaje independiente, la Doctora en Educación, Melina Furman, ha brindado consejos aplicables por parte de los estudiantes, por ejemplo: “organizarse para estudiar, buscar un espacio que haya en casa, idealmente lo más tranquilo posible, iluminado, silencioso, apagar la tele, la radio, y sea un momento por día para hacer el trabajo de la escuela…Y si se puede, estar disponibles en esos momentos, para resolver algún problema tecnológico, en caso de tener clases sincrónicas o acompañarlos en situación de hacer la tarea”. 

 

También le puede interesar 👉 La tecnología tiene un rol vital en la transformación de la educación: Entrevista con Sara Domínguez, CEO de CampusKey

 

Asimismo, se considera que los alumnos que trabajan de manera autónoma en los entornos virtuales desarrollan un liderazgo en la toma de decisiones, además de mejorar sus aptitudes en estrategias y técnicas de aprendizaje asociadas a la tecnología, lo que les permitiría desarrollar perfiles propicios para la industria.

La tecnología, sin duda, tiene un rol fundamental, las estrategias de enseñanza deben adaptarse a los alumnos y sus necesidades, por lo que, esa tecnología es una aliada estratégica en la práctica, en otras palabras, permite proponer actividades en las que el estudiante pueda hacer uso de aplicaciones con alta popularidad, como las redes sociales, obteniendo resultados destacables, pues si se es realista, además de ser fuentes potenciales de información, el pasar el tiempo en estas apps tiene una alta probabilidad de ser más llamativo que estar pendiente de un aula virtual con contenido académico básico, en todo caso, esta última debe ser un espacio de apoyo con formatos diferentes como e-books, infografías, videos, documentos en línea, guías interactivas y otras tendencias en el aspecto tecnológico, incluso, considerando la gamificación. 

Otro aspecto fundamental en todo este proceso, es la implementación de un Software de Gestión Escolar, en el que sus distintas funcionalidades sean un apoyo importante, tanto para el alumno como para los docentes, y, de igual manera, para las otras áreas de la institución. Con el Software se puede hacer un seguimiento en tiempo real a los cursos en general y a los alumnos, logrando entender si alguno de ellos requiere de refuerzo o apoyo en su proceso de aprendizaje. Esto quiere decir que si un estudiante no está obteniendo los mejores resultados, se puede analizar a través del historial del software, para tomar acciones, por ejemplo, que complemente los cursos en las aulas virtuales con el fin de mejorar su proceso de formación, al punto de alcanzar la autonomía y llegar con más herramientas a su educación superior. 

Lleve su colegio a otro nivel tecnológico; con el análisis de datos podrá tomar las mejores decisiones académicas para fortalecer el proceso de educación de los estudiantes. Si desea conocer más acerca de nuestra plataforma ingresa a https://campuskey.co/ o escríbenos a info@campuskey.co  

Comparte este artículo:

Facebook
LinkedIn

Entradas recientes